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El Plagio Académico

por Mirentxu

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Algunas reflexiones

Miren De Tejada Lagonell

El Diccionario de la Real Academia Española (2006) define el plagio, en una de sus acepciones, como la acción de plagiar y por plagiar como: copiar en lo sustancial obras ajenas, dándolas como propias.

Vinculada al plagio asocio también otra actividad no permitida legal o moralmente: la estafa. Así el DRAE (2006) define como estafar pedir o sacar dinero o cosas de valor con artificios y engaños.

Estos dos vocablos simples en su estructura pero grandes y perniciosos en su intención, parecieran estar en el día a día de cada uno de los ciudadanos de este país; de ello tenemos información al leer la prensa diaria o informarnos acerca del acontecer nacional.

Muchos de nuestros conciudadanos, en alguna medida,  han sido victimas de esto bien porque la tarjeta de crédito o de débito le ha sido clonada, porque hemos sido sorprendidos en nuestra buena fe al realizar operaciones de compra-venta presenciales o electrónicas; y lo que considero más grave aún: hemos sido cómplices al comprar una película, un video o un programa computarizado copiado y cuando menos una obra literaria.

En fin en nuestra cotidianidad  están presentes estas acciones; lamentablemente pareciera que nos estamos acostumbrando a que ello ocurra, a verlo como algo natural o esperado en nuestra vidas.

Pero lo que ocupa el interés de estas líneas no es una reflexión acerca de dichas acciones en la cotidianidad, sino de cómo tanto el plagio como la estafa han logrado pasar a otros ámbitos y llegar para instalarse en la academia venezolana.

La academia, ese establecimiento docente, público o privado, de carácter profesional, artístico o técnico, concebido como un entorno prístino, límpido en sus acciones e intenciones desde el cual se debe dar luz a los demás, no esta excepto de tales prácticas. Desde la academia se alumbra con luces no son sólo de conocimientos sino también de ejemplos, de modelos a seguir. Por ello es contradictorio que tanto el plagio como la estafa (en este caso no de dinero sino del valor que se le otorga al saber) estén presentes.

El plagio debe ser visto como un  crimen capital de la comunidad académica, ya que frena el desarrollo y la transmisión del conocimiento, que constituye una de las razones de ser de la academia

Pero que se considera plagio en el ámbito académico?

¿Qué se entiende por plagio académico?

Huerta (2006) define el plagio académico como la acción de hacer pasar como nuestros, ideas o textos que pensaron otros y que nos fueron transmitidos por ellos, bien por escrito, oralmente o con algún otro mecanismo de comunicación.

Plantea el autor que el plagio se consuma en dos circunstancias:

  1. Cuando se usan ideas textuales de otro sin respetar las comillas indicativas de literalidad.
  2. Cuando no se presentan al lector los indicios necesarios para identificar de qué autor, libro o documento o circunstancia fue tomada la idea ajena.

A este grupo de circunstancias sumo otras que, a mi modo de ver, también dan cuenta de  ilicitud de una actividad:

  1. Comprar los servicios profesionales de otros para la elaboración de un escrito (artículo, ensayo, ejercicio, trabajo especial de grado, tesis) que luego aparecerá ante la comunidad académica como de elaboración intelectual propia.
  2. Cobrar al futuro autor por guiarlo en el proceso de construcción de un escrito (trabajo especial de grado, tesis); ello cuando quien cobra es un docente universitario y quien paga es un homólogo de su misma universidad. En esencia, la labor de tutoría está dentro de las funciones que un profesor universitario debe proporcionar a la académica como contraprestación de servicios y por compromiso con la propia academia de donde procede y quien le formó.

El Editor de la Revista de Información Tecnológica (2008)  informa de otra forma de actividad igualmente antiética: el auto plagio. Ello ocurre cuando los autores hacen duplicidad de sus publicaciones, lo cual se hace con fines de acrecentar el expediente de vida del investigador y mostrarse ante la comunidad con una fecunda actividad intelectual.

Al navegar en buscadores electrónicos con el fin de obtener información acerca de plagios académicos se consigue información de la asiduidad de dicha práctica desde el sector universitario; con la ayuda de los avances tecnológicos se ha facilitado la actividad. Así que el plagio no es una situación nueva en las universidades, se tienen reportes de ello desde la década de los sesenta del siglo pasado.

Etapas en la evolución de la actividad de plagio académico

Coumes y Sureda (2008) reportan tres etapas en la evolución de las prácticas de comprar, vender e intercambiar trabajos académicos: una artesanal anterior al auge de Internet; una segunda favorecida por la aparición de la World Wide Web (WWW) y un tercer momento denominado “a la carta” en el que a través de Internet se compran y venden trabajos académicos bajo demanda y elaborados a las necesidades del usuario. A esta etapa se deben agregar también aquellos que se ofertan fuera de la red a través de “empresas” constituidas para atender este tipo de demandas.

Afirman los autores anteriormente referenciados que el plagio en el ámbito académico parece haber existido siempre; lo que ha cambiado es la manera cómo se comete y las facilidades a la hora de hacerlo (Coumes y Sureda, 2007). En la época actual el uso de Internet, el acceso a contenidos digitales y a los albergados en la red, han provocado un auge en las prácticas de plagio entre el alumnado universitario y personal del entorno académico.

El Editor de la Revista de Información Tecnológica (2008) afirma que “…en nuestro trabajo editorial nos hemos enfrentado a varias situaciones de plagio que han sido descubiertas por los evaluadores o por el comité editorial. En todos los casos hemos tomado debida cuenta de ello discutiendo con el autor o autora el alcance del supuesto plagio, y cuando ha sido pertinente el trabajo no ha sido publicado” (p.1).

Clasificación del plagio académico

Se reporta una clasificación tal vez simplista, pero esperanzadora, acerca del plagio: plagio intencional y no intencional (Coumes y Sureda, 2007).

En el caso de plagios no intencionales o accidentales, el autor hace uso de parafraseados de manera inadecuada o realiza de manera incorrecta la citación de los recursos y bibliografía utilizados. En tales circunstancias la situación puede superarse con tan sólo hacer los señalamientos a los autores acerca de cómo hacer de manera correcta los reportes de las referencias en el texto.

Los plagios intencionales se presentan cuando: se compra o descarga un trabajo, artículo, proyecto  u otro material desde la World Wide Web (WWW) y  se presenta la obra como propia; igualmente se incurre en plagio intencional cuando se copia un texto completo o partes de distintos textos dentro de un escrito y no se señala la fuente original o se presentan como propias dichas palabras o reflexiones; asimismo cuando se hacen traducciones de trabajos completos o partes del mismo sin indicarlo.

¿Cómo detectar un plagio académico?

Existen mecanismos para detectar el plagio; en todos los casos se requiere realizarle una mirada aguda y critica del escrito que se está evaluando o arbitrando.

Coumes y Sureda (2007),  señalan, que se pueden mencionar dos tipos de detección del plagio: una basada en la experiencia docente y en su agudeza para el análisis y la detección mediante instrumentos tecnológicos.

En el primer caso, existen indicios que hacen sospechar de plagio académico cuando:

¤    Existe incongruencias entre las ideas expuestas en un escrito.

¤    Se evidencian estilos de escritura diferentes dentro del texto.

¤    Se muestra una organización del texto con partes inconexas, sin una lógica en su ordenación estructural

¤    Cuando se encuentran discrepancia entre las fuentes citadas y las referencias reportadas.

¤    Otros indicios indicativos de plagios pueden ser: diversidad en el uso de las fuentes y tamaño de las letras; saltos de páginas incorrectos, páginas no consecutivas.

En el segundo caso dada la proliferación de la práctica del plagio, algunas universidades, básicamente europeas y norteamericanas, han tenido que aplicar medidas de control antiplagio; generándose para ello programas y servicios para la detección del plagio. Una de las utilizadas la constituye Plagiarism checker; un programa diseñado en la Universidad de Maryland. Para corroborar el plagio, simplemente debe colocarse el texto en el buscador: http://www.dustball.com/cs/plagiarism.checker/

La situación en la Universidad Pedagógica Experimental Libertador

En nuestra Universidad Pedagógica Experimental Libertador, sobre el tema se han recogido quejas de autores que dicen haber sido plagiados; se han escuchado denuncias a través de correos electrónicos anónimos; se tienen noticias de la práctica de dicha actividad por parte de estudiantes de postgrado quienes para la elaboración de sus trabajos de grado, utilizan la modalidad “a la carta”. Sin embargo, no se han hecho denuncias formales ante las instancias académicas, administrativas y judiciales para enfrentar ésta actividad ilícita y deshonesta en cuanto a la producción intelectual.  

¿Qué podemos hacer para enfrentar la situación?

La práctica del plagio académico tiene que ser combatida desde todas las instancias implicadas de manera directa e indirecta; sin embargo la mejor forma de hacerlo es fortaleciendo los valores en cada uno de los actores sociales protagonistas del entorno universitario: estudiantes, profesores quienes actúan como autores, jurados y árbitros en el transcurso de su actividad académica.

Algunas de las acciones que se pudieran realizar son:

1.     Conocer los valores y principios éticos que rigen a la universidad, incorporarlos al conjunto de valores personales y actuar en sintonía con ellos.

2.    Promover la reflexión acerca de los valores personales y de la ética respecto a los productos intelectuales que se generan en el quehacer universitario.

3.    Establecer diálogos permanentes a fin de distinguir entre lo que es una producción académica propia y otra ajena; revisar las consecuencias, trascendencias e implicaciones del plagio tanto para vida como estudiante y como profesional.

4.    Promover talleres acerca de cómo escribir y cómo citar referencias en trabajos académicos.

Lo que se pretende es que la gestión referida a la elaboración de materiales escritos (ensayos, artículos, capítulos de libros, tesis) esté regida por principios éticos que permitan en todo momento mantener el respeto a los demás, la congruencia entre las acciones y el pensamiento y una rigurosidad no sólo metodológica sino además basada en la honestidad como principio rector.

En adhesión  a lo anterior, Coumes y Sureda (2007),  plantean que en lo que respecta a la prevención del plagio, pueden realizarse varias acciones:

1.     Una regulación punitiva: aplicar las normativas vigentes tanto en los reglamentos de estudio como en los comités de arbitraje de revistas; en ellos se resalta el compromiso ético y respeto al código de honor que se debe seguir al momento de reportar los informes de investigación. Sin embargo también deben considerarse otras medidas como anulación del trabajo presentado, reescritura del mismo, demostración por parte del autor que en efecto lo escribió, retardo en el grado académico o como último recurso la supresión de una titulación o la expulsión de la institución universitaria.

2.     Formación en el quehacer científico e intelectual: es necesario realizar talleres de formación en los cuales se informe y se promueva la importancia y la forma correcta de escribir ensayos o textos académicos, efectuar las citas textuales, de organizar las referencias bibliográficas; cómo obtener y evaluar la  información transferida desde la web; si se actúa como docente, árbitro, o jurado es necesario comprometerse y aprender cómo detectar los plagios.

3.     Realizar campañas de divulgación en contra del plagio

A estos agrego campañas de divulgación a favor del valor de la honestidad intelectual.

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angdross torres 06/25/2017 03:03

Buenos dias, he leído su articulo el cual me parece muy interesante. Yo soy un profesor de la UPEL pero de Barquisimeto, y estoy realizando un estudio de posgrado en Investigación educacional. Ahora bien, le escribo por que su articulo tiene mucha relación con mi estudio sobre la " ética del docente investigador" y me agradaría saber si puede suministrarme las fuentes bibliográficas que utiliza para realizar este articulo sobre plagio Académico. Si desea puede enviarme la información, o alguna pregunta que me tenga a mi correo angdrosstorres@gmail.com De antemano, le doy las gracias por realizar tan productivo articulo.

Miren De Tejada 06/25/2017 15:50

Hola, gracias por su comentario y por leer mi blog. Le escribo a su correo. Saludos Miren De Tejada