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¿Y tú, cómo gestionas tu tiempo?

reloj dali11

El  Reloj emocional

La gestión del tiempo Interior. 

Ramón Bayes, 2007 (Barcelona: Alienta)

Quien es feliz, no mira el reloj

Son los relojes los que miran a quien es feliz

Evtuchenko (Poeta soviético)

 

¿Y tú, cómo gestionas tu tiempo?

El tiempo es una variable importante en nuestras vidas. Debemos aprender a gestionarlo ya que es en el tiempo donde  le damos valor y bondad a la vida;  expresamos nuestra  emociones, sentimientos y desarrollamos las virtudes.

Jovel, A. en la Introducción del libro de Bayes (El Reloj Emocional, 2007) nos dice que el manejo del tiempo es trascendente para la gestión de las emociones, de las expectativas propias y de las de los demás, de los comportamientos individuales y de las organizaciones, y, sobre todo, de los significados:

 

“…con independencia de la adopción universal de una métrica convencional y formalizada de división del tiempo en horas, días, meses o años, el concepto de tiempo también puede dividirse en función de los significados que reporta a los individuos y el sentido que dan a sus vidas” (p.13)

 

Es así como aparte de los usos horarios, el tiempo también puede  ser percibido y evaluado a partir de las percepciones y de los significados que atribuimos a esas percepciones. Por ello existen dos tiempos esenciales en nuestras vidas: el tiempo subjetivo y el tiempo objetivo.

El tiempo Objetivo: está determinado por el reloj y el calendario; permite establecer y  comunicar nuestras actividades, agendar planes y proyectos personales o profesionales. Sirve para  la sincronización entre personas y actividades; es el que marca el orden social, el que permite valor éxitos o fracasos, determinar períodos de evaluación, hablar de productividades laborales, gestionar expectativas comunes, marcar objetivos, anticipar beneficios, entre otros.

Es en ese tiempo objetivo presente donde se asocian la experiencia aprendida en el pasado y la responsabilidad por construir un futuro mejor, por lo que el tiempo también tiene un valor moral.

El tiempo subjetivo: es más personalizado y es vivido por cada una de las personas de manera diferente.  Es importante, porque le da significado a nuestras vidas. Es el que justifica nuestra existencia y razón de ser. Por ejemplo la felicidad individual pasa por aprender a distinguir “en el tiempo” lo que es relevante  de lo que no es.

La vivencia de este tiempo subjetivo es necesaria para el bienestar de las personas y depende de cómo lo gestionemos y fundamentalmente de cómo lo disfrutemos.

Este tiempo subjetivo es fundamental para: conocerse a sí mismo,  establecer una relación satisfactoria de pareja, alcanzar metas, conseguir una buena educación, encontrar un trabajo que nos permita sentirnos realizados, tener buenas amistades. Para todo esto se necesita tiempo porque el tiempo es esencial para establecer vínculos con uno mismo o con los demás.

Abre la puerta a la confianza, la fe, la esperanza. Nos permite valorar o apreciar  las ganancias o gratificaciones que se han recibido como compensación al esfuerzo realizado en el momento oportuno.

Jovell, A, nos dice que el control del tiempo nos permite ir por la vida con  una tabla de surf, aprendiendo a manejarse con las olas difíciles, contemplando las fáciles, pero sobre todo aprendiendo y adaptándose a la marea. En eso consiste la vida, en aprender y adaptarse a lo largo del tiempo (p18).

Saber disfrutar el tiempo presente y tomarse  tiempo para hacer las cosas bien e intentar ser buena persona, son dos de las ventajas que proporciona  un buen control emocional del tiempo.

En síntesis, existe un tiempo objetivo, medible a través de los relojes y calendarios y un tiempo interior que poco tiene que ver con él y que, en ocasiones,  es mucho más importante que el cronométrico, porque a través de la comprensión y de una mejor gestión del tiempo interior podemos alcanzar un mayor grado de autonomía, de plenitud y acierto en nuestras decisiones.

La  duración cronométrica del tiempo es esencial para tomar decisiones, organizar la sociedad e incluso la vida en familia, y convertir nuestros deseos en hechos. Pero su vivencia también es fundamental. Sin tener en cuenta la experiencia interior del paso del tiempo, nos resultará difícil entender el comportamiento de los seres humanos (p. 23).

agobiado por el tiempo[4]

Los largos tiempos de espera vs los cortos tiempos de felicidad

El tiempo subjetivo se percibe de mayor duración que el cronométrico en cualquiera de los siguientes casos:

  1. Cuando la situación presente es desagradable
  2. El estado de ánimo es ansioso o deprimido
  3. Se está a la espera de algo que la persona considera de gran importancia para sí misma

Esperar implica siempre:

ü  Una amenaza: que la noticia,  cambio o persona que esperamos nunca llegará o no sea lo que esperamos.

ü  Una falta de control sobre cuándo llegará.

Muchas esperas suelen comportar sufrimiento, el cual será mayor:

ü  Cuanto más importante sea para nosotros lo que esperamos.

ü  Cuanto, subjetivamente, más incierto sea el momento de su aparición y menor la probabilidad de que lo que esperamos ocurra realmente.

El tiempo se nos hace corto o desaparece cuando:

  1. Somos plenamente felices; nos encontramos a gusto con nuestra pareja, con los amigos, los hijos, hemos culminado con éxito un trabajo, encontramos sentido a nuestra vida, tenemos fundadas esperanzas de que algo agradable va a suceder.
  2. Cuando estamos absortos en una tarea que nos gusta y nos compromete.

Tomar conciencia de la existencia de un tiempo subjetivo y otro real, puede conducirnos a una mejor gestión de él; pero siempre será provisional, relativo y mejorable. No hay nada definitivo, salvo el comienzo y el fin de los tiempos.

¡Vive tu tiempo al máximo, disfruta de cada momento y

experiencia que la vida te ofrece!

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